En el camino del Dharma, la generosidad es una práctica esencial.
Apoyar un espacio donde se estudia, se practica y se comparte el Dharma no es solo una contribución externa, sino también una forma de cultivar una actitud interna de apertura, gratitud y compromiso con el beneficio de todos los seres.
En nuestro centro, utilizamos de forma simbólica el término “Om Ah Hungding” para referirnos a esta forma de colaboración consciente.
Inspirado en el mantra OM AH HUNG, que representa la pureza del cuerpo, la palabra y la mente, este término expresa la intención de que cada aportación sea también una práctica: un gesto de generosidad, presencia y conexión con el Dharma.
Las aportaciones permiten mantener las actividades del centro y sostener un espacio donde las enseñanzas puedan seguir estando disponibles para todos.
Como recuerdan los Maestros:
“¿Qué puede producir mayor acumulación de mérito que dar sostén
a un lugar donde el Dharma se difunde abiertamente?”
Cada aportación, realizada con una motivación sincera, es una forma de participar activamente en la continuidad de estas enseñanzas.
Queremos recordar algo fundamental:
La falta de recursos económicos nunca debe ser un obstáculo para participar.
El Dharma es un camino abierto a todos.
Existen muchas formas de colaborar, más allá de lo económico, como el Karma Yoga: ofrecer tiempo, energía o habilidades en las actividades del centro.
Cada gesto cuenta.
Tu participación, tu compromiso y tu presencia también son formas de generosidad.
Te invitamos a practicar el Om Ah Hungding según tus posibilidades, con un corazón abierto y una motivación sincera.
Gracias por formar parte de este espacio y contribuir a que el Dharma siga estando disponible para todos.